El embalaje de hojalata, fabricado a partir de acero con revestimiento de estaño o cromo, es la mejor solución para el envasado y la salida al mercado de productos muy diferentes, desde productos alimenticios hasta pinturas, barnices y productos químicos. Se trata de un embalaje que permite una decoración atractiva, es ligero, de fácil manejo, muy resistente a choques y caídas, y soporta elevados índices de apilado. Desde el procesamiento hasta el punto de venta, incluso cuando está sometido a las más severas condiciones de manipulación, transporte y almacenado, el embalaje de hojalata garantiza que el producto llegará al consumidor final en las condiciones deseadas.
Ventajas de la utilización del embalaje de hojalata
Actúa como barrera natural contra la luz.
Permite que el producto se mantenga en condiciones óptimas de utilización durante largos períodos de tiempo, gracias a las barreras físicas y químicas del embalaje.
Durante el transporte, almacenado y manipulación, resiste a choques, caídas y apilado.
No es inflamable.
Resiste a altas temperaturas, sin alterar la integridad de su contenido.
Es 100% reciclable y se descompone cuando está sometido a la acción del tiempo.